El hombre del bañador rojo

Joshua Jackson y Diane Kruger se relajan en la playa de su estresante trabajo. Por ello, han ido de vacaciones a Cabo San Lucas, Mexico. Para descansar, pasear por la playa, hacer uso de la cama del hotel y lo típico que se hace en el verano. Oh… wait!!! Si estamos en noviembre.

Que vida más dura tiene el evento Fringe éste, tanto en la serie cómo en la vida real.  Esperemos que vuelva con las pilas cargadas y algo más morenito, y nos ofrezca una cuarta temporada de Fringe memorable.

4×07 – Wallflower

Y al séptimo episodio llegó el temido parón. Si nos parecieron largas las dos semanas que no tuvimos Fringe por culpa del béisbol, este descanso navideño se nos va a hacer eterno, porque nuestra serie favorita no regresará a las pantallas hasta el 13 de enero de 2012. Ahí queda eso. ¿Y qué nos ha dejado este último capítulo del año? Pues no mucho, la verdad. Un nuevo caso sobre un tío invisible que se bañaba en leche condensada, Olivia regresando mentalmente a su época de instituto, Peter haciendo regalos absurdos y un cliffhanger bastante decente.

Empezaremos por el caso de esta semana, que es lo que menos me llama la atención. La verdad, es que no entiendo porque los guionistas siguen empeñados en hacer este tipo de episodios conocidos como “el monstruo de la semana” o autoconlusivos. Se supone que lo hacen para que sí la gente se ha perdido un capítulo, puedan engancharse fácilmente a la trama, cosa que a estas alturas, con Fringe es casi imposible. El dato mínimo de audiencia de este episodio es muestra de ello. Así que espero que dejen este tipo de episodios a un lado y se centren más en la historia principal. No vaya a ser que cancelen la serie, y no les de tiempo a contárnoslo todo.

Pues el monstruo de esta semana, es un hombre con problemas cutáneos y un poco tímido. Se dedica a matar personas para poder maquillarse la piel y que la gente lo vea por la calle… o más bien en el ascensor, que es dónde se encuentra todas las mañanas con la chica que le gusta y acosa. Aprovecha su poder de invisibilidad para colarse en su casa y espiarla en la ducha… o llenarle la cama de pétalos de rosa. También es cleptómano y tiene su guarida llena de objetos inútiles que le ha sustraído a los inquilinos del edificio. Cómo este hombre no tiene prácticamente oportunidad de hablar con nadie, cuando rescata a Olivia del agujero, le mete una charla existencial que ni Jorge Valdano. Fue de puro milagro, que la agente Dunham no se tirara de nuevo por el agujero, ante aquella disertación. Finalmente, el hombre invisible, muere de un infarto al ver como la chica que le gusta, mantiene una conversación intrascendente en el ascensor con él. Aunque Walter dice que murió a causa de los experimentos a los que él mismo sometía a su cuerpo humano.

Olivia está loquita por las gafas de Lincoln.

Hablemos ahora de Olivia, a la que las migrañas no la dejan dormir y baja sin arreglar a la farmacia de guardia más cercana, a por aspirinas. Pero el destino, hace que se encuentre con el agente Lee tomando café en una cafetería al lado de su casa. De verdad fue casualidad o Lincoln sabía perfectamente dónde vivía Olivia y eligió esa cafetería porque estaba cerca de su casa, con la esperanza de encontrársela accidentalmente. Sea lo que sea, a Olivia le mola el agente Lee. Él lo sabe y se hace el interesante… hasta Peter lo sabe y le da su bendición.

Otra problema existencial que tiene Olivia, es que ahora, tras tres años en la División Fringe, se da cuenta que no le afecta nada de lo que ve, por lo que no va al psicólogo como Astrid o tiene insomnio como Lincoln. A ella le preocupa que tenga algo que ver con el Cortexiphan que le inyectaron en vena cuando iba a la guardería y corre a pedirle consejo a su tita Nina. Y la ayuda de Nina consiste en decirle que todo está bien en ella… y en dormirla con un gas para pincharle en el cuello. ¿Por qué habrá hecho eso? ¿Para quitarle las migrañas? ¿Sigue experimentando con ella? ¿Para que no fuera a la cita con Lincoln, que tenía a las tres de la madrugada? Y es que vaya horitas para quedar. A lo mejor se preocupa tanto por ella, que no quiere que salga de casa sola, a esas horas.

Mientras tanto, Walter sigue ayudando a resolver casos y pasando de Peter. Para llenar su hueco, el doctor Bishop ha decidido montar un zoo en el laboratorio. A nuestra querida vaca Gene, se le ha unido el pulpo Paul y dos ratones blancos. Uno de ellos es invisible, así que supongo que se les morirá pronto, porque al no ver dónde está, se les olvidará echarle de comer.

Peter y su nueva pareja… el agente Tim, van de compras.

Y Peter… bueno, a Peter lo tienen marginado del grupo. Le han dejado los planos de la máquina para que se entretenga, pero poco más. Le han puesto un agente del FBI, para que le siga a todas partes y que no le deje tocar a la gente. Cuando Peter era una bola azul de energía, era normal que no le dejaran tocar a la gente, porque producía quemazones. Pero… ¿ahora? Cosas de Broyles.

Pero al menos le han dado 200 Dólares a la semana de sueldo, por su cara bonita. Y lo primero que hace Peter es ir de compras a un chino, para comprar todo lo necesario para una persona que acaba de volver a la existencia. Como comida, ropa interior, pantalones, camisas y un abrigo más estiloso. Lo que no entiendo, es que con esa mierda de sueldo que tiene, se gaste el dinero en comprarle unas gafas chulas a Lincoln. ¿Por qué se las ha comprado? ¿Cómo sabía la graduación exacta del agente Lee? ¿Para que esté más guapo y a Olivia le guste más todavía? ¿Se ha convertido Peter en una celestina? A no ser que haya comprado las gafas también en el chino y Lincoln acabe ciego. No entiendo la actitud de Peter, le habría salido más barato, decirle al agente Lee que no está guapo con las gafas de pasta y que se pusiera lentillas.

Un regalo muy especial.

Twitter de Peter Bishop

El Apocalipsis ha llegado… Peterfantas tiene Twitter. Si no teníamos bastante con leer sus comentarios de Facebook, ahora se ha unido a otra red social. Se ve que tiene mucho tiempo libre, desde que está de ama de casa. Al menos, sus ocurrencias nos harán pasar el rato, mientras sufrimos el parón navideño de la serie.

Lo podréis encontrar en @Peterfantas y recordad, que @LavacadeFringe también tiene Twitter. Los demás personajes de la serie, todavía no han aprendido a utilizarlo.

4×07 – Facebook de Olivia

A pesar de la migraña, Olivia Dunham no ha podido dejar de lado el vicio de Facebook. Y es que cuando tienes a alguien que te gusta, aunque te duela la cabeza, no dejas de mirar en notificaciones para ver si esa persona te ha escrito algo.

Lo malo, es que haya alguien que no aguantas y que no pare de escribir tonterías en tu muro. Vas corriendo a notificaciones, para ver si es esa persona especial y luego resulta que es el pesado de turno. Pobre Olivia, no me extraña que le duela tanto la cabeza.

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4×07 – Facebook de Peter

Peter está de enhorabuena, gana doscientos dólares a la semana, no paga alquiler, ha estrechado vínculos con el agente Lee y le gorronea el Wi-Fi a su vecino. Y gracias a ésto último, podemos enterarnos de todo lo que ha ocurrido en este capítulo.

Cómo Olivia tiene migrañas y se duerme en cualquier sitio, va a tardar un poco más en actualizar su perfil de Facebook. Pero no faltará a la cita, ya que tiene que contarnos muchas cosas sobre su vida amorosa.

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4×06 – And Those We’ve Left Behind

El tiempo está loco, y no me refiero a la meteorología, que también, sino a los dejà vú, bucles temporales o viajes al pasado que están azotando Boston sin tregua alguna. ¿Por qué todo lo extraño pasa en esa ciudad? ¿Les hacen a los científicos chiflados descuentos a la hora de pagar la hipoteca de su casa? Porque no es normal lo que pasa allí. En este episodio, un hombre crea una burbuja temporal que rodea toda su casa, para poder vivir en el año 2007, un año en el que su mujer, actualmente aquejada de Alzheimer, estaba en plenas facultades y le puede ayudar a crear una fórmula para quedarse eternamente en ese año 2007. Todo esto está muy bien, pero no contaban con los perjuicios que ocasionarían al vecindario. Y me quejo yo de mi vecino cani, que pone a todo volumen música rap por las mañanas.

Mientras todo Boston se preocupa por el tiempo, Peter va a lo suyo… tener sueños eróticos con Olivia. Bueno, de eróticos no tienen nada, más bien son cursis y los dos no se quitan ni el abrigo. Además, la Olivia del sueño, a la que llamaremos Sueñilivia, le dice a Peter que él es el problema, por el que ese día perfecto que viven en esa ensoñación, tiene que acabar. Y acabó pronto, porque Olivia lo despierta para llevarlo a Massive Dynamic, para que le hagan un chequeo.

Los sueños de Peter

Durante el trayecto, la agente Dunham le pregunta a Peter sobre lo que piensa. Ya sabéis, la típica pregunta que hacen las novias cuando te ven callado y mirando por la ventana. Pero lo malo, es que Olivia ya no es su novia y no le preguntaba por sus sentimientos, ni por el olor de las nubes o el colorido de las amapolas, si no que pensaba sobre el caso. Un nuevo chasco para Peter, pero no le da tiempo a tirarse por la ventanilla del coche porque Lincoln Lee, siempre oportuno, les interrumpe por teléfono para que vayan a investigar un extraño caso de la casa que arde sin fuego y de la niña que encoge y desencoge en cuestión de segundos.

En estos episodios, continuamos sin ver a los personajes del universo rojo, pero le han dejado prestado uno de sus aparatos que echan chorros de agua para que Astrid juegue con ellos en la escena del crimen. Se supone que sirven para encontrar grietas en el universo, pero en ese piso, las únicas grietas que hay, son las de las paredes.

La primera aportación de Peter a la División Fringe, es encontrar un puto peluche de un elefante, pero a Broyles no le hizo mucha gracia y le ha puesto de mote, Evento Fringe. Y cómo es un evento Fringe, el doctor Bishop tiene que estudiarlo, aunque no quiera. Pero no encuentra nada relevante, que indique que Peter es el responsable de las alteraciones temporales. No obstante, al final del episodio, Peter le revela a Broyles que todo fue culpa suya, porque la maquina del tiempo no funcionó, hasta que él apareció. Cambió las leyes de la física, con tan solo darse un baño desnudo en un lago. Este Peter es un portento. A pesar de ello, el coronel Broyles le deja trasladarse a la casa de su padre en el campus, con tele de plasma incorporada y mínima vigilancia. Creo que el FBI es demasiado confiado.

Peter no logra decidir que ponerse y al final le dieron el abrigo más feo. 

Una cosa que se nos revela en este episodio, es que Peter no era consciente de sus apariciones en la tele de Walter y en los sueños de Olivia. Pero cuando la conversación se iba a poner profunda, aparece el agente Lee para cortar el rollo. No sé si este hombre tiene un radar en las gafas, que le avisa de estos momentos íntimos o es casualidad. Pero Peter, no sólo tiene que hacer frente a las interrupciones de Lincoln, también sufre de saltos temporales espontáneos.

Cuando consigue librarse de todos esos inconvenientes, retoma de nuevo la conversación soñolienta con la agente Dunham. Le pregunta si sentía algo cuando soñaba con él, aunque en realidad querría preguntarle si en el sueño estaban chingando o no. Pero no tiene tanta confianza con esta Olivia. Sin embargo, no para de mirarle el culo en todo el capítulo, cuando él cree que ella no se da cuenta. Pero Olivia es muy avispada y se da cuenta de ello. Y al final de episodio, se lo cuenta todo y le dice que espera que le vaya muy bien con la otra… si la encuentra. Otro chasco para Peter.

Entre conversaciones sobre sueños y enfados de Walter, descubren la ubicación de la casa burbujeante. Cómo la de Arenita, la amiga de Bob Esponja, pero en esta casa, cuando traspasas la burbuja te pones a bailar y desapareces. Así que a Peter se le ocurre la brillante idea de usar una jaula de Faraday para entrar dentro del campo temporal de fuerza. Jaula que construye Walter con lo primero que encuentra en el laboratorio y con lo que le trae Astrid de los chinos.

Peter imaginando que le toca un pecho a Olivia

En este momento, Peter y Olivia tiene un pequeño encontronazo por ver quién de los dos se pone ese cutre arnés con cables. Finalmente, la discusión la gana Peter, porque según él, sólo él está capacitado para apagar la máquina del tiempo. Aunque al final, estuvo a punto de apagarla tirando del enchufe, y estuvo a punto de desintegrar todo el vecindario.

Tras ser golpeado en la cabeza y amenazar a la pareja de científicos con un bate de béisbol, consigue que apaguen la máquina y suma puntos en el corazón de la nueva Olivia. Mientras que Lincoln, se fue a un túnel, dónde iba a ocurrir otro catastrófico suceso temporal pasado por agua, a grabar vídeos con el móvil, en vez de estar evacuando a la gente. Pero el agente Lee sigue llevando la delantera, el rechazar a Olivia, le ha hecho ganar posiciones y ahora mismo es el pretendiente favorito de la tronista.

Famosos españoles que ven Fringe